¿Qué es la estenosis del canal lumbar?
El canal por el que discurren los nervios en la columna puede estrecharse con el tiempo a medida que disminuye la altura discal, se agrandan las articulaciones facetarias, se engruesa el ligamento que recubre el canal (ligamento amarillo) y se forman espolones óseos (osteofitos). Los síntomas aparecen cuando el estrechamiento no deja espacio a los nervios. La estenosis puede afectar a un solo nivel o a varios; la causa más frecuente son los cambios degenerativos relacionados con la edad.
El síntoma más típico: dolor en la pierna al caminar
El cuadro característico es la claudicación neurógena: dolor que se irradia a las piernas, entumecimiento y debilidad que comienzan al estar de pie o caminar y se alivian de forma notable al sentarse o inclinarse hacia delante (por ejemplo, al apoyarse en un carro de la compra). Los pacientes a menudo tienen que caminar un rato y luego pararse o sentarse. Los casos avanzados pueden presentar problemas de equilibrio y, en raras ocasiones, molestias vesicales. Este cuadro debe diferenciarse del dolor en la pierna por enfermedad arterial.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico comienza con la historia clínica y la exploración neurológica; distinguir la claudicación neurógena de las causas vasculares es importante. El método que mejor muestra el estrechamiento del canal y la compresión nerviosa es la resonancia magnética (RM). La tomografía computarizada (TC) aporta información complementaria sobre el estrechamiento óseo y en pacientes ya operados. El estrechamiento en las imágenes se interpreta junto con los síntomas del paciente — una imagen «estrecha» por sí sola no es motivo para operar.
Primero el tratamiento no quirúrgico
El tratamiento inicial es conservador, y muchos pacientes se mantienen estables así: ejercicio regular y fisioterapia, fortalecimiento de la musculatura del tronco, manejo del dolor y, en casos seleccionados, infiltraciones epidurales. El objetivo es preservar la distancia de marcha y mantener la calidad de vida. Este proceso requiere paciencia y seguimiento regular; los resultados varían de una persona a otra.
¿Cuándo se considera la cirugía (descompresión)?
La cirugía de descompresión (laminectomía/laminotomía) se considera ante una limitación marcada de la marcha, debilidad muscular progresiva o casos que deterioran gravemente la calidad de vida y no responden al tratamiento no quirúrgico; puede añadirse fusión si hay inestabilidad asociada. En casos adecuados pueden emplearse métodos mínimamente invasivos respetuosos con los tejidos. El objetivo es dar espacio al nervio y reducir los síntomas de la pierna. En pacientes bien seleccionados se espera una mejoría en la distancia de marcha, pero ningún resultado se garantiza.